Perras

“Cuando la gente ve un documental sobre un travesti ¿qué es lo que quiere ver? quiere ver de cómo el pobre niñito, niñito colita, se decidió a maquillarse y a operarse los senos, ¿no? Es como si el travesti no tuviera vida. Obvio que tiene vida, obvio que tiene amores, obvio que tiene familias, obvio que la ‘pasa chancho’, que come pollo con papas fritas ¡obvio!, obvio que va a almorzar, que se lava la cara con jabón en la mañana, que tiene una vida personal, que se desarrolla, que puede estudiar una carrera y podemos verla de cajera en un banco, pero claro… ¿qué es lo que pasa acá? Se niega, se niega, ¡Ay, qué raro, el travesti, ay!”. Parte del documental “Perdida Hija de Perra“.